La tutela laboral es un procedimiento judicial especial que protege los derechos fundamentales del trabajador en la relación laboral, como la no discriminación, la intimidad, la honra, la libertad sindical y la libertad de expresión. Regulado por los artículos 485 y siguientes del Código del Trabajo.
Procede por vulneración de derechos fundamentales por parte del empleador: despido discriminatorio (por embarazo, raza, religión, orientación sexual, afiliación sindical, etc.), acoso laboral o sexual, violación de la intimidad, represalias por denuncia ante Inspección del Trabajo, o medidas que atenten contra la dignidad.
El plazo es de 60 días hábiles contados desde el despido o desde que ocurrió el acto vulneratorio. Es un plazo de caducidad: una vez pasado, se pierde el derecho a la acción de tutela. Actúe rápido y contacte a un abogado.
Si el tribunal acoge la tutela se ordenan: (1) indemnización por años de servicio con recargo del 100%, (2) indemnización sustitutiva del aviso previo, (3) remuneraciones adeudadas, (4) una indemnización adicional de 6 a 11 meses de la última remuneración, y (5) medidas reparatorias como retractación pública o reinstalación.
En tutela laboral opera la prueba indiciaria: basta que usted presente indicios razonables de la vulneración (correos, mensajes, testigos, informes médicos por estrés laboral, etc.) para que se invierta la carga de la prueba y el empleador deba demostrar que su conducta fue justificada y proporcionada.